CASA M-LIDIA


         CASA M-LIDIA


                               RCR



La Casa M-Lidia se sitúa en el terreno al igual que hacía el viejo escritor, descalzo sobre el agujero que tenía en el suelo de su bunker, para no perder el contacto con el paisaje y la naturaleza exterior. Una leyenda que puede hacer comprender aún más las inquietudes y sensibilidades de estos arquitectos catalanes. 




Explorando los distintos registros de un material como es el acero, esta vivienda juega con la idea de lleno-vacío, interior–exterior. Una caja metálica semitransparente y protegida con malla del mismo material. Los encuadres paisajísticos horizontales y los grandes paños de vidrio que buscan una posición agazapada del edificio, potencian el paisaje incluyéndolo casi dentro del mismo y esconden interiores más complejos de lo que aparentemente pudiera parecer. 








Tres espacios o uno solo que “crean atmósferas”, como a RCR les gusta hacer una vez cubiertas las necesidades básicas de la vivienda. Espacio, luz y paisaje. Constructivamente, M-Lidia se realiza a partir de una caja fabricada en taller, una estructura metálica formada por perfiles UPN-160, HEB-100 y perfiles en U (25 x 20 x 2 y 50 x 30 x 2), que se apoya sobre muros que configuran un espacio semienterrado que contiene el garaje. El cerramiento combina acero y vidrio, una chapa galvanizada deployé (40 x 20 x 40) lacada y fijada a la estructura, además del tramex, que se sitúa también en el exterior de la vivienda, a modo de pavimento, un paso más en la investigación sobre las posibilidades de este material. Se trata casi de una escultura que se acaba de moldear en el lugar, convirtiendo esta zona de Gerona, en un museo experimental donde descansan sus obras, en diálogo permanente con el entorno, desde una sutil manera de conversar.



                         MAQUETA





Una parcela anodina con buenas vistas. Un programa simple para una pareja joven. Un presupuesto reducido. Construida en taller, se trata de una caja de paredes finas y cristales protegidos con malla metálica que se abre al exterior y crea hendiduras para conquistar el aire. La caja se apoya sobre muros que configuran un recinto semienterrado que contiene el garaje. El espacio interior se adosa a la pared fina o gruesa (si consideramos su sección con todos los servicios agrupados) y es un espacio tripartito o único, según posicionemos los cerramientos de cristal de la hendidura, que cambian la percepción del espacio en cuanto a sus medidas y a la relación vacío lleno con cualidades de exterior interior.




Comentarios

Entradas populares